¿Te ha pasado?
Todos conocemos a alguien que ha pasado por esto, o quizás incluso te ha ocurrido: olvidas las llaves dentro de casa, cierras la puerta y te quedas fuera. Te estás preparando para un día normal, pero el caos está por llegar. Si no tienes conocimientos sobre ganzúas o herramientas para abrir una puerta, te ves obligado a buscar ayuda profesional. ¿Cuál es el primer movimiento para la mayoría de las personas?
La mayoría saca su teléfono, abre Google y escribe «cerrajero cerca de mí» o «cerrajero urgente». Y aquí es donde comienza el verdadero problema. Como cerrajero con años de experiencia, he visto cómo este sistema puede convertirse en una pesadilla tanto para los clientes como para los profesionales.
El coste de un click en Google Ads
Cuando realizas una búsqueda en Google, es probable que los primeros resultados que veas estén marcados con la palabra «patrocinado». Eso significa que las empresas están pagando para aparecer en esas posiciones. Google utiliza una plataforma llamada «Google Ads», donde las empresas pujan por palabras clave. El precio de cada click (CPC, «Coste por Click») varía en función de la demanda de esas palabras.
Ahora bien, en sectores como el de los cerrajeros, donde la necesidad suele ser urgente, el CPC puede ser muy elevado. Estamos hablando de cifras cercanas a los 80€ por cada click. Y no todos esos clicks terminan convirtiéndose en clientes, lo que significa que las empresas asumen un riesgo financiero cada vez que alguien pincha en su anuncio y no los contrata.
El fin de los cerrajeros patrocinados: la noticia de Google
Pero aquí viene un cambio importante que puede significar el principio del fin para los llamados «cerrajeros PiratADS». El 4 de noviembre, Google ha anunciado que eliminará la palabra «cerrajero» de su sistema de publicidad en Google Ads. Esto significa que ya no será posible pujar por esta palabra clave para aparecer en los primeros resultados patrocinados. En lugar de ello, la visibilidad en los resultados dependerá únicamente de SEO (optimización para motores de búsqueda), lo que podría nivelar el campo de juego para los cerrajeros locales.
Este cambio podría tener un impacto profundo en la industria. Hasta ahora, las grandes empresas de cerrajería han monopolizado los primeros puestos en las búsquedas gracias a su capacidad para gastar grandes sumas de dinero en publicidad. Sin embargo, al desaparecer la posibilidad de pagar por aparecer, los cerrajeros que tengan mejor contenido, buenas reseñas y una sólida presencia digital podrían ocupar las primeras posiciones de forma orgánica, sin necesidad de asumir costos astronómicos por click.
El problema de la competencia desleal (que aún persiste)
A pesar de esta noticia, hay otros factores que seguirán siendo un problema en el sector. Por ejemplo, la competencia desleal. Algunas empresas continúan realizando prácticas poco éticas, haciendo clic en los anuncios de sus rivales solo para agotar su presupuesto. Aunque con la eliminación de «cerrajero» en Google Ads esta táctica perderá impacto en el ámbito de la publicidad, sigue existiendo la posibilidad de que otras formas de competencia desleal afecten a los cerrajeros.
Pongamos un ejemplo: un cerrajero autónomo necesita realizar al menos cuatro servicios diarios para mantenerse a flote. Sin embargo, debido a estas prácticas desleales, su visibilidad online puede seguir viéndose afectada, ya que sigue siendo necesario competir con grandes empresas que tienen recursos para invertir en estrategias de SEO más avanzadas. Esto implica que, aunque los cerrajeros locales ganen terreno, el mercado seguirá siendo competitivo, solo que desde una perspectiva distinta.
El coste de un click en Google Ads
Cuando realizas una búsqueda en Google, es probable que los primeros resultados que veas estén marcados con la palabra «patrocinado». Eso significa que las empresas están pagando para aparecer en esas posiciones. Google utiliza una plataforma llamada «Google Ads», donde las empresas pujan por palabras clave. El precio de cada click (CPC, «Coste por Click») varía en función de la demanda de esas palabras.
Ahora bien, en sectores como el de los cerrajeros, donde la necesidad suele ser urgente, el CPC puede ser muy elevado. Estamos hablando de cifras cercanas a los 80€ por cada click. Y no todos esos clicks terminan convirtiéndose en clientes, lo que significa que las empresas asumen un riesgo financiero cada vez que alguien pincha en su anuncio y no los contrata.
El impacto en el cliente y el nuevo escenario
Este nuevo escenario podría ser positivo no solo para los cerrajeros locales, sino también para los clientes. Con la desaparición de los anuncios patrocinados para la palabra «cerrajero», los precios podrían ajustarse a la realidad del servicio. La eliminación de intermediarios publicitarios y grandes empresas podría permitir que el cliente contacte directamente con cerrajeros locales y autónomos, que suelen ofrecer precios más justos y servicios más personalizados.
No obstante, será clave que los consumidores también adapten su comportamiento. Ahora que Google Ads no estará presente, dependerá más de ellos investigar un poco más y revisar reseñas locales o recomendaciones de vecinos antes de elegir un cerrajero, en lugar de confiar ciegamente en los primeros resultados de búsqueda.
Conclusión: El futuro de los cerrajeros tras el cambio de Google
Con la decisión de Google de eliminar la palabra «cerrajero» de los anuncios patrocinados, podríamos estar asistiendo a un cambio significativo en la industria. La publicidad pagada dejará de ser un factor dominante, y la optimización orgánica (SEO) será clave para determinar quién se destaca en las búsquedas. Esto abrirá nuevas oportunidades para los cerrajeros locales, que tendrán más visibilidad sin tener que invertir grandes cantidades de dinero en publicidad.
¿Estamos ante el fin de los «cerrajeros PiratADS»? Todavía es pronto para saberlo, pero este cambio en las reglas del juego podría equilibrar la competencia y ofrecer a los clientes un acceso más directo y justo a los profesionales locales. A medida que nos acercamos al 4 de noviembre, solo queda esperar y ver cómo se adaptan tanto las empresas como los consumidores a este nuevo panorama.